¿Qué es #otravidaconunviaje?

Instagram y otras redes sociales son una fuente incansable de «vidas perfectas». Siempre me ha gustado viajar, no solo por conocer otros lugares y hacer fotos, sino por aprender otras formas de vida. Siempre hay algo que aprender. Nos hemos olvidado de ello, se ha perdido la esencia de los viajes, al igual que muchos de los valores humanos hoy día.

otra vida con un viajeHe invitado a varios travel bloggers e influencers de viajes que son interesantes no solo por la calidad de sus fotografías en Instagram, sino por su forma de ver la vida, ven más allá de la foto y viven aprendiendo con sus viajes.

Hemos organizado un movimiento conjunto con el hashtag #otravidaconunviaje, al que puedes unirte a través de redes sociales y contar qué viaje cambió tu realidad, cómo ese viaje cambió tu vida y en qué sentido. Con este movimiento queremos hacer ver que viajar no solo es postear fotos bonitas, sino que también es un viaje interior hacia uno mismo.

Estos instagramers han decidido contar qué experiencia les marcó, ya que en cada viaje hay una historia…

@machbel

Víctor Gómez. Fotógrafo profesional y travel blogger

Siempre he sido muy crítico, hasta el punto de llegar a ser ofensivo. Incluso de viaje, que uno está más relajado, cuando una cosa no me gustaba o me parecía deficiente me quejaba en persona y por las redes sociales como creyendo que así tendría más razón.

En uno de tantos viajes que hago, me tocó ir a Rumanía a principios de primavera, y en una visita superficial mi conclusión fue clara: es un país «cutre» que no merece la pena visitar.

Por vueltas que da la vida, ese mismo año volví a Rumanía pocos meses después, en pleno verano, y algo debió de cambiar en mí, porque empecé a verlo con otros ojos. Lo que meses antes habían sido «fallos» y objetivo de mi feroz crítica, ahora eran características que tenían una explicación. Igual fue porque en este viaje iba acompañado por rumanos que me explicaban por qué eran así las cosas, porque al ver los sitios por segunda vez ya no te quedas en una capa tan superficial, o porque estaba aprendiendo que quejarse no vale para nada, es mucho mejor disfrutar de lo que hay y aceptarlo como tal.

De este segundo viaje aprendí a no prejuzgar (que malos son los juicios prematuros), a tomarme las cosas con más filosofía, y a buscar diferentes explicaciones a lo que no entiendo, que uno sabe más bien poco.
Dicen que el viajar es de las mejores escuelas. En mi caso, incluso te hace más tolerante.

Otra vida con un viaje
Transfagarasan de noche

@viajerosconfesos

Ángela y Jose.  Travel bloggers

Hace casi un año tuvimos la gran suerte de viajar a Islandia, ¿quién nos iba a decir que en un viaje de 11 días podíamos cambiar tanto?

Nada más amanecer y ver las primeras montañas iluminadas por el sol, supimos que el paisaje iba a ser espectacular. Pensábamos en las fotos, llevábamos las cámaras preparadas para disparar y nos decíamos -Islandia es el sueño de un fotógrafo-. Pero Islandia es mucho más qué eso. Islandia es naturaleza, de esa que la mano de los humanos no puede domar. Es salvaje, primitiva y te hace darte cuenta de que el planeta esta vivo.

En esos 11 días conocimos familias que eran auto-suficientes. Unos crían, otros plantan y se intercambian sus productos. Todos viven gestionando sus recursos sin alterar la tierra en la que viven. Tienen lo imprescindible para vivir y eso hace que no necesiten arrasar  con su entorno solo por beneficiarse económicamente. No hay residuos, no hay contaminación, no hay ruido. En esos 11 días nos planteamos muchas cosas. Generamos demasiada basura, consumimos mas productos de los necesarios y desperdiciamos energía verde. En este año hemos apostado por un estilo de vida mas ecológico. A veces parece que nadamos contra corriente y que nada de lo que hagamos tendrá repercusión, entonces cerramos los ojos y recordamos como salía calor de las entrañas de la Tierra o como crujía el hielo del glaciar bajo nuestros pies  y en ese momento decimos – es nuestra responsabilidad-.

Otra vida con un viaje
Ángela en Islandia

@pinapli

Jonatan Rius. Fotógrafo

El viaje que me marcó más fue a Noruega Ártica, había visitado anteriormente los fiordos noruegos, pero las Islas Lofoten me sorprendieron aun más.

Antes de partir sabía que me encontraría con paisajes salvajes y vírgenes, pero por mucho que te lo imaginases, la realidad superó las expectativas con creces. No había visto nada antes en el mundo un lugar con tanta concentración autóctona, en cuestión de minutos pasaba de nublado a despejado, un viento se llevaba las nubes y se podían ver las auroras en cuestión de segundos, para mí ese paisaje polar fue perfecto.

A parte de lo natural, me sorprendió la personalidad que tienen los nórdicos, de hecho es un valor reconocido por todo el mundo, la facilidad para adaptarse en cualquier circunstancia debido a su clima, me sorprendió notablemente. En nuestro país, en España, es evidente y resulta común, que si la temperatura no nos acompaña y habíamos planeado una excursión al campo, nos quedaremos en casa viendo una película, allí es diferente, lo primero que te decían es que no llueve ni hace frío, sino que vas con la ropa inadecuada. Una frase que me hizo y me hace reflexionar hasta el día de hoy. Evidentemente su climatología es la que es y tienen que adaptarse, está claro, pero paseando por sus calles, vi personas que utilizaban los skies en verano sin nieve para bajar por las calles empinadas. Sorprendido pregunté y me dijeron que se habían inventado un nuevo deporte a falta de nieve. Desde entonces, empiezo a valorar más el lugar donde vivo, admirando su forma de pensar, lo comento constantemente en mis círculos.

Otra vida con un viaje
Aurora boreal

@comoserunkiwi

Xavier Villanueva. Travel blogger y escritor

Mi vida en ese momento era un río por el que dejaba que su corriente me arrastrara sin importar cuál era su destino. Me había quedado en paro y los días iban y venían sin nada que ofrecerme y viendo cómo la apatía me abrazaba más y más hasta envolverme por completo. De esa nada, y por puro azar, me surgió la oportunidad de ir a Nueva Zelanda por unas semanas.

Esas pocas semanas se convirtieron al final en 6 meses, tiempo que empleé por primera vez para pensar y recapacitar qué es lo que quería hacer el resto de mis días. Y yo quería ser escritor, quería también ser blogger, y por encima de todo quería no volver a depender de un sistema laboral que te esclaviza y te entristece durante cinco, seis o hasta siete días a la semana. Así que elegí ser feliz, feliz haciendo lo que más me gusta hacer. Y, para que nunca olvidara esta decisión, una artista maorí la plasmó en mi espalda con un tatuaje. De esta forma me aseguraba de que en caso de desviarme, lo único que tenía que hacer era mirar al pasado para recordar que la libertad es posible.

Por suerte en el camino conocí a Teresa, mi pareja, compañera y amiga que me enseñó todo lo que sé, me contagió sus ganas vivir de otra manera y la que con su trabajo y conocimientos está haciendo posible que el blog crezca.

Tal y como hemos reflejado en nuestro libro, «Nueva Zelanda no es un país, es un estado de ánimo«.

Otra vida con un viaje
Xavier en Nueva Zelanda

 

@unpocodesur

Valen Correa & Jesper Klucken. rel=»noindex»> Digital nomads

El Viaje son las personas

No quiero hablar de un solo viaje porque sería injusto con el resto, nuestros viajes son tan largos que ya son nuestra rutina así que es complicado escoger, pero sí que quiero hablar del viaje como tal, porque viaje para nosotros solo hay uno.

Desde que comenzamos a viajar lo hicimos con la idea de conocer otras formas de vida, ya no solo por enriquecer la nuestra (que lo hemos hecho a montones inesperados) sino por pura curiosidad, pronto nos dimos cuenta de que el camino era más importante que el destino y que las personas que nos cruzábamos por él terminaban siendo los mayores recuerdos de allí donde íbamos.

Viajar ha recuperado nuestra fe en los humanos, nos ha demostrado que hay más bien que mal en un mundo lleno de noticias que nos dicen los contrario. Viajar nos transformó en personas más tranquilas, más simples, menos consumistas, más adaptadas al cambio y sin duda alguna más abiertas. Viajar es nuestra universidad, algunos tienen otra, es totalmente compresible, pero nosotros seguiremos aquí hasta el doctorado o hasta que se nos acaben los días o las ganas.

Viajar nos ha cambiado la vida y sigue haciéndolo en cada paso.

otra vida con un viaje
Valen y Jesper en Pakistán

@costello.pilsner

Costello Pilsner. Fotógrafo y cineasta. 

Acababa de conocer a mi novia en mi viaje a la India. Así que estaba muy enamorado en ese momento y tenía unas «gafas rojas rosadas». Todo era agradable y genial. Pero estas gafas rápidamente se agrietaron y finalmente todo saltó. A través de la India me trajeron rápidamente de vuelta a la realidad. Toda la pobreza me sacudió y este enorme sitio que vino a mí como si estuviera poblado por zombies. Aquí no han nacido para vivir, solo para sobrevivir. Sé que suena duro. Pero pude ver en los ojos de la gente la desesperación. Esta desesperación saltó sobre mí y no pude soportarlo más.

Así que en lugar de pasar 3 meses en la India, fui a Nepal para pasar el mejor momento de mi vida allí. Completé el circuito del Annapurna, una caminata de 21 días que culminó en la cima de la Thorong la Pass en 5519m. Esa caminata me enseñó la belleza del mundo y me dio las fuerzas para volver a la India.

Cuando volví a la India todo me parecía menos malo. La gente era pobre, pero muchos llevaban una vida feliz. Los niños casi siempre estaban riendo, y tuvimos una gran hospitalidad y amistades increíbles.

Mi tiempo en la India había terminado. Estaba desgarrado entre mis emociones que tuve al principio del viaje y los grandes momentos en Nepal, provocando mi amor por la aventura. Además, ha llevado  que el apego que tengo a la naturaleza haya expulsado la ignorancia que tenía sobre la vida en la ciudad.

Pero ese no fue el final. Después de la India me fui directamente a Australia para pasar mi trabajo y año de vacaciones allí.

Cuando vas a Sidney desde la India, solo puedes tener un pensamiento: ¿Cómo es posible que haya dos sociedades y condiciones de vida tan diferentes en un mismo planeta?

Creo que Instagram es una buena plataforma para evadir estos temas y mirar hermosas fotos del mundo. Pero, ¿cuántos años todavía tenemos la oportunidad de fotografiar lugares hermosos cuando todos son destruidos por el hombre?

Pero si vas más allá, expandes tus destinos y vas a África, India y todos los países pobres, y te expones a la vida allí, rápidamente te das cuenta de que nosotros, como una generación joven tenemos mucho poder a través de plataformas sociales como Instagram y Facebook. Como «instagramer» no solo debo mostrar lo hermoso que es La Tierra, porque demasiadas personas creen sino que todo está bien en nuestro planeta, y es todo lo contrario a eso. Nuestro planeta está destruido, y cada vez lo destruimos más.

Al hacerlo, construimos nuestro mundo utópico healthy mostrando hermosas imágenes de lugares donde esta destrucción aún no ha llegado. Esto está mal y espero que Instagram crezca y más gente lo utilice para hacer frente a la injusticia, el racismo, el cambio climático, la pobreza, el terremoto y la extinción de especies.

He comenzado un proyecto llamado KissesFromEarth , pasando mi tiempo luchando contra el racismo. Al final, encontrarás algo por lo que valga la pena luchar. En cualquier caso, eso es mejor que participar en el consumo sin sentido y, por lo tanto, directamente en todo lo que va mal en esta tierra.

Otra vida con un viaje
Foto de Varanasi, considerada capital espiritual de la India. Atrae a innumerables peregrinos hindúes que se bañan aquí, en el agua santa y hacen sus ritos funerarios. En esta imagen se ve cómo queman a los muertos.

@traveloveroma

Sandra. Travel blogger

Aterricé en Delhi y una vez puse pie en este país, el corazón se me empezó a acelerar. Fueron pasando los días y mi estado de ánimo en la India cambiaba a cada segundo. Me detuve un día a mirar a mi alrededor y pude contemplar a perros que le faltaban extremidades, personas moribundas, la suciedad se amontonaba en cada esquina… Me vine abajo, muy abajo. Solo quería llorar por ver todo aquello. También conocimos gente maravillosa con ganas de hacerte sonreír, enseñarte sus costumbres y sus bienes más preciados. Me enamoré de su comida, de la mirada de los niños, de lugares y monumentos increíbles.

Ahí es cuando me dije que en muchas ocasiones no hace falta entender nada, sólo dejarte llevar y sentir, y la India es sentimiento puro y duro. Sueño con volver.

otra vida con un viaje
Sandra en Delhi

@entre7maletas

Laura. Travel blogger

Cada viaje te cambia un poco por dentro y te enseña cosas nuevas. Me ha costado elegir, pero creo que el que más nos influyó fue Tailandia. Fue la primera vez que organizábamos un viaje totalmente por libre fuera de Europa, buscando información por nuestra cuenta en una época en la que apenas había blogs. Antes habíamos hecho viajes organizados a México y Egipto, pero esto fue una gran aventura para nosotros. Nos enseñó a espabilarnos, a afrontar nuestros miedos y salir de nuestra zona de confort. Pero lo más importante, nos descubrió nuestra pasión de organizar viajes por libre.

Este fue el primer viaje que publicamos para ayudar a otros viajeros, fue el precursor del blog. También nos descubrió Asia, un continente que nos tiene enamorados y que hemos repetido en numerosas ocasiones. Sus playas, sus templos, su cultura y su gente nos encantó! Ahora Tailandia es un país muy turístico pero cuando fuimos hace 10 años no estaba tan explotado y fue todo un descubrimiento. ¡Siempre recordaremos ese viaje y las aventuras que allí vivimos!

otra vida con un viaje
Laura en Tailandia

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